El lujo y la solidaridad
Desplácese por las páginas de la internet me topé con la información, el título, dijo que la solidaridad no es un lujo. Al leer ese texto me hizo entender que no habría una reunión para explicar la situación actual en Haití y la necesidad de proteger a los niños en América Central.
No tengo nada que contar sobre este ni sobre el propósito de la conferencia.
Pero hice un par de reflexiones, muy personal, sobre la situación en materia de solidaridad, para demostrar a quienes la necesitan.
Lo primero que viene a la mente es que, en vez de hablar, todos debemos, decir a todos, sus billeteras ontribuissero c sufrido a causa de su potencial.
¿Quién organiza estas conferencias sin duda ha contribuido ya conjuntamente para ayudar a los indigentes, pero a menudo tiene la sensación de que alguien omnes para enseñar el camino a seguir, de manera que a través de él los demás. Ellos hacen grandes discursos sobre lo que debe hacerse, pero entonces muy pocos.
Mientras tanto, los centros de conferencias, y todo gira alrededor de ellos, han visto un aumento de su volumen de negocios. Ese dinero estaría mejor servido a la causa que se anuncia con el Congreso. Y el lujo de perder que los necesitados no pueden pagar.

